
Marzo 2010
Este estudio se llevó a cabo con dos propósitos: el primero, utilizando los protocolos actuales de práctica, proporcionar una comparativa del rendimiento subjetivo y el beneficio medidos a través del cuestionario del Perfil Abreviado de Beneficio del Auxiliar Auditivo (APHAB) para dos grupos. Un grupo incluyó individuos con discapacidad auditiva que utilizaban audífonos de procesamiento lineal de la época de 1990. El otro grupo incluyó individuos con discapacidad auditiva que utilizaban audífonos más actuales, con capacidad de compresión de rango dinámico amplio (WDRC). El segundo propósito de este estudio fue determinar si las normas del APHAB derivadas de los resultados para usuarios de audífonos actuales difieren de las normas originales de 1995. Se hizo la hipótesis de que los avances tecnológicos darían como resultado un mejor rendimiento subjetivo para los usuarios de audífonos modernos.
Se identificaron y captaron sujetos de siete clínicas privadas de audiología situadas a lo largo de los Estados Unidos. Los potenciales sujetos estaban limitados a individuos mayores con discapacidad auditiva que estuviesen utilizando audífonos capacitados para el procesamiento WDRC. Ciento cincuenta y cuatro sujetos regresaron los cuestionarios APHAB completados. En su mayoría, los participantes reportaron dificultad auditiva subjetiva de moderada a moderadamente grave.
No se observaron diferencias entre los dos grupos en cuanto a la dificultad percibida con la comunicación hablada. Sin embargo, los usuarios de audífonos capacitados para el procesamiento WDCR reportaron con menos frecuencia aversión al sonido amplificado. Las normas se generaron utilizando datos de todos los usuarios de audífonos definidos como operacionalmente exitosos en la muestra y se compararon con las normas originales de 1995. Las diferencias entre las normas de 1995 y las de 2005 fueron mínimas en cuanto a las sub escalas de la comunicación hablada. No obstante, el grupo del 2005 reportó consistentemente menor frecuencia de dificultad con la aversión al sonido (sub escala AV) en la condición con audífono. Además de estos hallazgos, se observó una mejoría en la tasa de adaptación exitosa a los audífonos entre 1995 (43%) y 2005 (82%).
En general, los problemas para entender el habla amplificada no se redujeron en frecuencia cuando los audífonos pasaron del procesamiento lineal al procesamiento de compresión. Sin embargo, las capacidades de compresión de los audífonos actuales (con una posible contribución de los algoritmos de reducción de ruido) han resultado en menos reacciones negativas a los sonidos ambientales amplificados. Esto sugiere que la tecnología moderna ha mejorado (hasta cierto punto) la queja común de que los audífonos hacen que muchos de los sonidos de la vida diaria se vuelvan objetablemente fuertes. Aunque los resultados de este estudio sugieren que las ventajas de la tecnología avanzada no recaen en la mejoría del rendimiento subjetivo en la comunicación hablada, la mejoría sustancial en la tasa de adaptación exitosa a los audífonos entre los grupos de 1995 y 2005 proporciona la evidencia de que la tecnología moderna de audífonos ha producido progresos en otros resultados.
Más información: Ear and Hearing